martes, 13 de septiembre de 2011

ACOMPAÑADO EN SOLEDAD


No sabía si titular a esta entrada "solo entre la multitud" o "acompañado en la soledad". Me ha parecido más positivo el segundo.

Hace unos días vi la película 127 horas en la que se relata la lucha por la supervivencia de un joven deportista que cae en una sima de los cañones de Utah. Me parece que el argumento es de los que ayuda a reflexionar. A mí me sugirió que a veces podemos vivir en una ciudad con superpoblación, relacionarnos con muchas personas al día, estar envueltos en mil proyectos, fiestas, etc... pero muy solos. Porque el centro de gravedad de los pensamientos recae en uno mismo, y los demás son "cosas" de alrededor.

Y al revés, se puede estar muy solo, como ocurre en la película y estar muy acompañado. Podríamos decir que esta es la redención del protagonista de la película. Advierto, de todas formas, que la producción hiperrealista de la misma me hizo apartar la mirada de la pantalla durante unos minutos.

Nada más llegar a España para la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa dijo refiriéndose a los jóvenes participantes: "algunos se creen solos o ignorados en sus ambientes cotidianos. Pero no, no están solos. Muchos coetáneos suyos comparten sus mismos propósitos y, fiándose por entero de Cristo, saben que tienen realmente un futuro por delante y no temen los compromisos decisivos que llenan toda la vida. Por eso me causa inmensa alegría escucharlos, rezar juntos y celebrar la Eucaristía con ellos".

La unión, como dice el refrán, hace la fuerza.

Os dejo el trailer de la película:

No hay comentarios:

Publicar un comentario