Me ha gustado la entrevista que he leído al directivo de una empresa. “Lo más importante es lo que perdura en el tiempo” decía aludiendo a la familia, la religión y los temas personales.
De lo que hacemos cada día ¿qué cosas perduran en el tiempo? Decía el Papa a los voluntarios de la JMJ “el Señor transformará vuestro cansancio acumulado, las preocupaciones y el agobio de muchos momentos en frutos de virtudes cristianas: paciencia, mansedumbre, alegría en el darse a los demás, disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios”.
Hablando con mis amigos Juan y Sergio, que ha sido voluntarios y trabajado en la organización de la JMJ, me daba cuenta de lo reales que han sido el cansancio, las preocupaciones y los agobios. Y también me daba cuenta de han sido transformados, para perdurar en el tiempo, en forma de virtudes.
Pero cansancio, preocupaciones y agobios tenemos siempre. Son pan de cada día. Por eso nos dijo en el mismo discurso Benedicto XVI que, si nos disponemos a ser voluntarios en servicio de Dios “vuestra vida alcanzará una plenitud insospechada”.

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