viernes, 12 de noviembre de 2010

LA CRUZ DE ALDOVEA (II)

El pasado lunes, víspera de Nuestra Señora de la Almudena, tuvimos la bendición de nuestro nuevo crucifijo. Ahora ya forma parte del oratorio y del colegio. Hemos puesto un foco que lo ilumina y una leyenda que ayuda a rezar: "¡Aparta Señor de mí lo que me aparte de Tí!". Es una oración breve, una jaculatoria, que le gustaba repetir a San Josemaría. Ya explicaremos por qué.

"Cruz y luz han sido sinónimos en nuestra historia" (Foto de Jesús F.)
Hoy quería copiaros unas palabras que dijo el Papa en su homilía en Santiago de Compostela (de "campus stellae": campo de la estrella) y que nos pueden ayudar a rezar cuando pasemos por delante: "Ese Dios y ese hombre son los que se han manifestado concreta e históricamente en Cristo. A ese Cristo que podemos hallar en los caminos hasta llegar a Compostela, pues en ellos hay una cruz que acoge y orienta en las encrucijadas. Esa cruz, supremo signo del amor llevado hasta el extremo, y por eso don y perdón al mismo tiempo, debe ser nuestra estrella orientadora en la noche del tiempo. Cruz y amor, cruz y luz han sido sinónimos en nuestra historia, porque Cristo se dejó clavar en ella para darnos el supremo testimonio de su amor, para invitarnos al perdón y la reconciliación, para enseñarnos a vencer el mal con el bien. No dejéis de aprender las lecciones de ese Cristo de las encrucijadas de los caminos y de la vida, en el que nos sale al encuentro Dios como amigo, padre y guía. ¡Oh Cruz bendita, brilla siempre en tierras de Europa!"

No hay comentarios:

Publicar un comentario