domingo, 10 de octubre de 2010

FIRMES EN LA FE: PENSANDO CON LAS MANOS EN LOS BOLSILLOS

Hola. Si has oído el Evangelio de la Misa de hoy quizá te hayan asombrado muchas cosas. Cuenta cómo Jesús cura a diez leprosos y sólo uno de ellos vuelve a darle gracias. Además ese era samaritano.

Pero lo que a mí más me ha llamado la atención es precisamente el cómo. Los leprosos, desde lejos, porque tenían prohibido acercarse a gente sana, le piden a Jesús que tengan misericordia de ellos. Y Jesús, desde lejos, les dice que vayan a los sacerdotes.

¡Pues vaya!

La verdad es que los que tenían lepra en esa época no debían tener mucho que hacer... Pero de todas formas a mí ese remedio no me hubiese convencido del todo. No sé, al menos si hubiese dicho "tomaos un Dalsy..."

Pero van. Van a los sacerdotes, y yendo, se curan. Tienen fe y obedecen.

Da pena que sólo uno vuelva a dar gracias. Un samaritano.

Quizá, los que tenemos fe, deberíamos valorarla más. Y aprender a descubrir el valor que tiene obedecer. Y el valor de  ir a los sacedotes, a la confesión. ¿No?

¡Y además es más fácil que tomarse un Dalsy!

No hay comentarios:

Publicar un comentario